Noviembre sigue siendo un mes estupendo para recorrer Sicilia. Es cierto que el mar ya no es tan acogedor para tomar un baño, pero la temperatura ambiente sigue siendo estupenda en el otoño, y el sol y el cielo azul siguen animando a viajar. Así que, esta vez dirijo mis pasos hacia el interior de la isla, muy cerca de la ciudad de Enna.

Localización de la Villa, cerca de Piazza Armerina

Ya me habían hablado mucho y bien de la Villa Romana del Casale. A algo más de hora y media en coche desde Catania, se encuentra uno de los destinos mas turísticos de aquellos que se alojan en esta ciudad. Los paquetes de excursiones para turistas que se alojan en Catania suelen incluir un viaje en autobús a la ciudad de Piazza Armerina y la visita cultural a la Villa Romana. En mi caso, decidí dejar para otra ocasión la visita a Piazza Armerina, y fui directamente a la Villa.

Panorámica de la ubicación de la Villa

Como siempre, me había informado un poco sobre lo que iba a visitar. Y dado que me gusta la historia, el hecho de visitar una autentica villa romana me resultaba muy atrayente. Llegar a la Villa es fácil, aunque hay tramos de la carretera que no están en una condición optima. Una vez allí, aparcar no es difícil, puesto que hay una zona muy grande para hacerlo. Sigue llamándome la atención el estado de las instalaciones auxiliares de los lugares turísticos en la isla, como ocurre con este parking, que no esta asfaltado del todo y prácticamente sin señalizar. La entrada para efectuar la visita cuesta 10€, y si quieres usar una audioguía debes pagar otros 6€ mas. Yo lo hice, pero la verdad es que no merece la pena.

Plano de la Villa

La Villa del Casale debió ser realmente importante en su tiempo, dada sus dimensiones y la riqueza que aun de adivina en sus bien conservadas instalaciones. Quizás llama la atención su localización en la isla, en una zona bastante apartada de los principales focos de actividad de hoy. La visita está bien organizada, con los puntos mas destacados bien señalizados y con carteles informativos suficientemente aclaratorios. De hecho, no hay mucha diferencia entre lo que se escucha en la audioguia y lo que se lee en los carteles. Leyendo o escuchando, uno es capaz de recomponer lo que esta viendo en cada punto y comprender qué papel o función tenía cada estancia en su origen. Por ejemplo, es muy ilustrativo ver las diferentes instalaciones de la termas de la Villa, las etapas o fases por las que los señores de la casa pasaban para bañarse.

Entrada principal porticada

Es una instalación bastante compleja y muy bien pensada. Desde las tres calderas u hornos externos donde se prende fuego a la madera para calentar el agua, que llega canalizada a la Villa desde un río próximo, pasando por la sauna, las piscinas de agua templada y de agua fría, para acabar en el vestuario, conectado a su vez a la palestra o gimnasio. Todo el conjunto muy bien conservado, facilitando comprender el concepto de los baños termales privados.

Calderas externas de las termas
Piscina lateral
Gimnasio o Palestra
Frigidarium

Lo mismo sucede con el resto de estancias de la Villa. Al visitante le resulta fácil entender el cómo y el por qué de cada estancia, desde la entrada principal de la casa, su patio o peristilo, la distribución de las habitaciones de invitados, los comedores o salas de estar, la cocina y las habitaciones del personal de servicio, o la zona noble, donde estaban las habitaciones de los señores de la casa y sus hijos, ademas de la enorme basílica, lugar central de la Villa y símbolo de poder del señorío de la casa, donde se recibía y concedían audiencias, se repartía justicia y se tomaban las decisiones.

Patio central o Peristilo
Basílica
Pórtico de acceso a dormitorio principal
Pórtico acceso a dormitorio principal (II)

Y no puedo dejar de apreciar la calidad y cantidad de los mosaicos que adornan los suelos de las zonas nobles. Su estado de conservación es magnifico en términos generales, con una gran variedad temática que sirve para ambientar cada estancia en función de la actividad a la que se dedicaba. Los mosaicos de la Villa del Casale son de esas cosas que ves en la vida que te permiten comprender la grandeza del ser humano, porque no solo ejemplifican el arte, sino también la historia de una sociedad, con sus costumbres, sus vicios y sus virtudes. Es impresionante el esfuerzo y el trabajo que hay detrás de todas esas obras de arte, y son un broche perfecto para realzar el extraordinario valor del conjunto arqueológico que representa la Villa Romana del Casale.

Muestra de mosaicos en el vestíbulo de Polifemo
Biblioteca privada
Otra vista desde el interior de la biblioteca
Corredor de la caza
Corredor de la Caza (parte sur)
Mosaico de una de las habitaciones principales
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